| El mito narra que las
siete islas del Archipiélago Toscano tuvieron origen cuando
Venus Tirrénica surgió de las aguas y se rompió la diadema de
perlas que adornaba su frente. De las perlas que cayeron sobre
la superficie del mar nacieron estas siete hermosas islas: Elba,
Giglio, Capraia, Giannutri, Gorgona, Montecasino y Pianosa.
Montecristo es "un tesoro natural"; la novela de
Alejandro Dumas "creó el mito de otras cosas pero
objetivamente su tesoro más precioso es el natural",
indicaron fuentes de los forestales.
Algunas cosas han cambiado muy poco en Montecristo, pues
sigue desierta, a excepción del guardián y su mujer, apoyados
por dos agentes de Cuerpo Forestal del Estado que se relevan
cada semana .
"Encontrábase solo, enteramente solo con aquellas
riquezas. (...) Apretóse un instante la cabeza con las manos,
como para impedir a la razón que se le escapara, y luego se
puso a correr por toda la isla, sin seguir, no diré camino, que
no lo hay en Montecristo, sino línea recta, espantando a las
cabras salvajes y a las aves marinas, con sus gestos y sus
exclamaciones", narra Dumas.
No hay construcciones en la isla, salvo las ruinas de un monasterio del siglo XIII destruído por piratas en 1553.
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